Lhïm-Na

Lhïm-Na, también nombrado como "Este Costado del Mar", es un mundo fantástico en el que se desarrolla la saga de El Imperio de los Secretos. Está compuesto de doce islas con paisajes y características muy diferenciados, que están habitadas por seis razas inteligentes llamadas Castas: heian (humanos), arshabak, leikanor, myrun, ïshars y nubrath; aunque las leyendas hablan sobre una séptima casta, conocida como dairin.

¡Bienvenidos al Mundo de los Secretos!

Tomaron, como en la travesía anterior, el Camino de la Serpiente, una vía de tierra llana de una anchura de dos o tres carromatos que recorría toda la isla de Keban, uniendo Renan, la capital del reino, con las cuatro capitales de los ducados: Lágrima, Rocahierro, Retiro del Forajido y Kesar.

 

(cap. Telo)

—Muchachos, esto es Edíacla —anunció con voz triunfal Tymen, y al ver a dos enormes figuras al final del embarcadero, añadió—: Y sus habitantes son los arshabak.

 

(Tymen)

—Ésta es Sabdurn, la tercera comenzando por la izquierda —les mostró Ayle—. Es una isla alta. Me refiero a que la mayor parte del contorno son acantilados completamente verticales. Los dos únicos puntos planos a nivel del mar son la playa de Maruyas —señaló la bahía del norte— y la gran playa de Dorbseldur —apuntó a todo el sur—. Todo lo demás es terreno abrupto. En esencia, en Sabdurn hay dos cosas: prado y bosque. Cuatro de los cinco prados están en los extremos de la isla; en esas cuatro puntas, sí.

 

(Ayle)

—En el Repartimiento del Mundo, Demsh fue para los myrun —explicó Ser Baeron, recogiendo del suelo una piedra ennegrecida—. Pero hace doce hondas de eso.

 

(Ser Baeron)

—Ce dice que ez la ciudad máz grande del mundo —habló orgulloso Cerk He Zakko, en las cercanías de la ciudad—. Loz pimeroz leikanor ce inztalaron en el Jardín de la Vida durante la Edad de la Paz. Heéc ez tan antigua como loz Guarianez Eternoz del Primer Faraón.

 

(Cerk He Zakko)

Zeïsar era conocida como la Flor de Este Costado, pues tenía forma de flor de ocho pétalos y era de gran belleza. Pero no era en lo único en que se reflejaba ese número; había ocho playas, ocho bahías, ocho picos enormes, ocho grandes ríos y ocho ciudades. En realidad de urbes había nueve, pero la novena era totalmente distinta a las demás y se encontraba en el centro de la isla: era la capital, Reïser.

 

(cap. Darío)

—Sobre Hunor siempre había habido muchos rumores, entre ellos estaba el de su abandono; y más de la mitad de la isla lo está —volvió a hablar Ser Baeron.

 

(Ser Baeron)